De hacienda a jardín déco
La historia de la Condesa
Tres siglos en un barrio: una condesa novohispana, un hipódromo que dejó su óvalo dibujado en las calles, y la mayor colección de Art Déco de América Latina — viva, caminable, nuestra.
La Condesa de Miravalle
María Magdalena Dávalos de Bracamonte, tercera Condesa de Miravalle, adquiere la hacienda de Santa Catarina del Arenal. De su título nobiliario tomará nombre, dos siglos después, todo el barrio.
Nace la colonia
Con el crecimiento de la ciudad porfiriana se fraccionan los terrenos de la antigua hacienda. El Jockey Club construye el Hipódromo de la Condesa, cuya pista elíptica marcará para siempre el trazo del barrio.
La ciudad-jardín
José Luis Cuevas Pietrasanta diseña la colonia Hipódromo como ciudad-jardín: el 40% de la superficie se reserva en verde. Sobre el óvalo de la pista nacen la Avenida Ámsterdam y el Parque México, inaugurado en 1927 con su Foro Lindbergh y la Fuente de los Cántaros.
El corazón Art Déco
La década dorada: Francisco J. Serrano, Ernesto Buenrostro y Leonardo Noriega llenan el barrio de geometría y elegancia — el Basurto, el San Martín, el Tehuacán, el Roxy. Hoy 250 edificios están catalogados como patrimonio artístico.
Los sismos y la resiliencia
Dos terremotos golpearon fuerte al barrio. Las dos veces, los vecinos lo levantaron: la Condesa se reinventó sin perder su esencia — la de un barrio que se camina, se comparte y se cuida.
El barrio más querido
Corredor cultural Roma-Condesa: cafés de especialidad, restaurantes con estrella, galerías, librerías y perros felices bajo las jacarandas. Un barrio de México admirado en el mundo entero.



“En toda América Latina no conozco una maravilla de Art Déco de este calibre.”
Arq. Jaime Ortiz Lajous · restaurador del Foro Lindbergh